El vuelo...

Pensemos en una pequeña ave, desde que es concebida y comienza su desarrollo, todo sucede dentro de un cascaron. En este mismo cascaron se van formando sus alas, su cuerpo y todo lo que debe de desarrollarse. Una vez que termina su desarrollo, llega un momento en donde debe de salir del cascaron y poco a poco lo va rompiendo hasta que logra salir. En ese momento, su vida da un giro ya que de estar en un cascaron protegido mientras se formaba, ahora su vida pasa al nido. En el nido estará un tiempo más mientras sigue creciendo y desarrollándose por un tiempo más.


Llegado el momento, será tiempo de volar, algunos lo hacen instintivamente y se lanzan al vacío, poco a poco empieza su vida lejos del hogar y de la protección que esto suponía. Este salto fuera del nido, a veces con caídas dolorosas, supone un gran cambio en la vida de esta ave, ahora es libre para moverse, volar y llegar a otros horizontes muy lejanos. Dependiendo de la especie del ave y de la estación, algunas aves posteriormente migran miles y miles de kilómetros para buscar mejores condiciones de vida y alimento.


De la misma forma, así llega a ser la vida espiritual de algunas personas, no todas rompen el cascaron , no todas saltan del nido para aprender a volar y algunas nunca logran volar. Crecemos en un sistema que nos impone y condiciona a pensar de una forma, a veces o nunca se cuestionan estas ideas e ideologías, ¿es lo mejor para mi? ¿es la mejor manera en la cual pueden hacerse las cosas? ¿hay otros caminos para hacer mejor las cosas para mí y para los demás?


Así todo es un proceso que se va dando paulatinamente, poco a poco, no hay ave que del cascaron pueda salir a volar directamente miles y miles de kilómetros. Todo requiere de un tiempo y de una madurez, de un crecimiento que se va dando paso a paso y ¿qué se requiere para la persona de pasar del cascarón a volar (espiritualmente hablando)? Básicamente de intención, deseo, voluntad y ganas de hacer las cosas. El proceso de crecimiento espiritual o iluminación, no sucede por arte de magia o porque si, primero hay que romper el cascaron. ¿Qué es el cascarón? Son todas las ideas, bajo las cuales crecimos y que suponen grandes condicionamientos en nuestra forma de vida y el deber ser. Es la parte más dura y difícil de romper, cuesta trabajo pensar fuera de las ideas aprendidas desde niños. Quizás la mejor frase que puede aplicar a esta etapa es: “Ver para creer” o “Solo se vive una vez”. Si uno no puede verlo, entonces no existe…si mis ojos no lo ven, entonces no existe, ¿mundo espiritual? Nah, solo existe el mundo físico y la mente es lo que nos mueve.


La siguiente etapa es la del nido, una vez roto el cascarón, las nuevas ideas pueden permear más fácilmente en la mente y alma de la persona. Se comienzan a aceptar nuevas ideas, se quitan los condicionamientos antiguos, comienza un proceso de cambio y transformación del alma. Se empiezan a aceptar las ideas como la vida espiritual, karmas, maestros y energías. Esta etapa requiere de esfuerzo, estudio y ganas de aprender, la iluminación no es un regalo, es un camino que hay que andar y es el esfuerzo propio el que hace avanzar y absorber los nuevos conceptos. Esta etapa pueden pasar años o vidas enteras de esfuerzo, antes de avanzar. A todos nos gustaría recibir la información de golpe pero eso no es posible, el cuerpo y nuestro ser deben cambiar antes de poder recibir la energía del conocimiento más avanzado. Por eso el proceso es paulatino y es también un proceso de maduración, el conocimiento se debe de digerir muy bien antes que de llegue el siguiente, es un proceso de amor y paciencia.


Finalmente viene la etapa del vuelo, es la mas bonita en donde al igual que un ave, podrán descubrirse muchos nuevos horizontes y el cielo es el límite. Para muchos es la parte más difícil pues dar el salto al “vacío” es algo que cuesta trabajo y temor, efectivamente, se podrán generar heridas y raspaduras en el proceso, muchos de las personas cercanas, no entenderán el camino elegido ni apoyarán las decisiones de esta etapa. Pero es aquí también donde se generan las mayores recompensas y donde se caen las limitaciones de la mente. Aquí se empiezan a entender el concepto de amor, unidad, la unión con el todo y todos, la relación de vidas pasadas con nuestro presente y la unión de nuestro presente con las vidas futuras. Se activan algunas capacidades relacionadas con el amor y la unión con la fuente Creadora. Se abren canales de comunicación con otras energías y seres. En esta etapa los avances pueden ser saltos cuánticos, la información fluye de una forma abundante a un alma/mente ya abiertas.


Al igual que las aves que migran miles y miles de kilómetros, así será la vida y vidas posteriores de los que se encuentran en esta etapa, viajaran y viajaran esparciendo la palabra y conocimiento a otras culturas y seres, el vuelo puede llegar incluso a otros planetas y dimensiones, el cuerpo físico deja de ser una limitante para hacer llegar el conocimiento a otras latitudes.


¿Y tú hasta donde quieres volar?

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